Apartamento Morti

Diseño interior

Zaragoza (España)

2016

Arquitecto
Juan Carlos Salas

Arquitecto Técnico
Javier Muñoz

Fotografía
Carlos Álvarez

Contratista
Solceq

Superficie
120 m2

En los últimos años se han modificado notablemente los hábitos de las familias jóvenes a la hora de formar un hogar. La tendencia en la actualidad es la compra y posterior reforma de una vivienda de segunda mano en el centro de la ciudad. La arquitectura responde a este tipo de demanda con la elaboración de proyectos individualizados de reforma integral. Esta vivienda es un ejemplo de la nueva manera de afrontar las necesidades habitacionales de la población.

Se parte de una construcción del año 1968 de vivienda en altura en una céntrica calle de Zaragoza. Uno de los apartamentos del edificio cambia de manos para convertirse en el nuevo hogar de una pareja joven con un hijo. También la configuración de la casa ha de cambiar para adaptarse a las necesidades cotidianas contemporáneas, los espacios se han de volver más amplios y versátiles, las instalaciones adaptadas a la normativa vigente y el gasto energético mucho más controlado.

El proyecto de reforma se basa en una racionalización de la planta original para producir nuevos espacios más amplios a cambio de reducir en número de estancias. Se considera en todo momento la sucesión de visuales en el interior para que tengan continuidad en el exterior de la vivienda, apropiándose así cada perspectiva de parte del paisaje urbano circundante. También se reducen las superficies de circulación para pasar a formar parte de las zonas de día, salón y cocina.

Las instalaciones se han actualizado a los estándares modernos, especialmente la iluminación, que mediante tecnología de Leds, se sincroniza con el ritmo circadiano del sol en intensidad y temperatura de color a lo largo de las estaciones. Se diseña de esta manera para favorecer los ritmos naturales hormonales y cardíacos aún en situaciones de falta de luz directa.

La materialidad de los acabados crea una atmósfera relajante idónea para contribuir a la vida familiar. Se han elegido materiales de madera para pavimentos, mobiliario y revestimientos para introducir una textura natural en el conjunto, que combina con la neutralidad de la pintura blanca sobre paredes y techos. Se sirve este soporte material para que los usuarios de la vivienda actualicen a su manera los elementos decorativos en función de sus necesidades.

En los últimos años se han modificado notablemente los hábitos de las familias jóvenes a la hora de formar un hogar. La tendencia en la actualidad es la compra y posterior reforma de una vivienda de segunda mano en el centro de la ciudad. La arquitectura responde a este tipo de demanda con la elaboración de proyectos individualizados de reforma integral. Esta vivienda es un ejemplo de la nueva manera de afrontar las necesidades habitacionales de la población.

Se parte de una construcción del año 1968 de vivienda en altura en una céntrica calle de Zaragoza. Uno de los apartamentos del edificio cambia de manos para convertirse en el nuevo hogar de una pareja joven con un hijo. También la configuración de la casa ha de cambiar para adaptarse a las necesidades cotidianas contemporáneas, los espacios se han de volver más amplios y versátiles, las instalaciones adaptadas a la normativa vigente y el gasto energético mucho más controlado.

El proyecto de reforma se basa en una racionalización de la planta original para producir nuevos espacios más amplios a cambio de reducir en número de estancias. Se considera en todo momento la sucesión de visuales en el interior para que tengan continuidad en el exterior de la vivienda, apropiándose así cada perspectiva de parte del paisaje urbano circundante. También se reducen las superficies de circulación para pasar a formar parte de las zonas de día, salón y cocina.

Las instalaciones se han actualizado a los estándares modernos, especialmente la iluminación, que mediante tecnología de Leds, se sincroniza con el ritmo circadiano del sol en intensidad y temperatura de color a lo largo de las estaciones. Se diseña de esta manera para favorecer los ritmos naturales hormonales y cardíacos aún en situaciones de falta de luz directa.

La materialidad de los acabados crea una atmósfera relajante idónea para contribuir a la vida familiar. Se han elegido materiales de madera para pavimentos, mobiliario y revestimientos para introducir una textura natural en el conjunto, que combina con la neutralidad de la pintura blanca sobre paredes y techos. Se sirve este soporte material para que los usuarios de la vivienda actualicen a su manera los elementos decorativos en función de sus necesidades.