Colegio infantil

Edificación - En construcción

Cariñena, Zaragoza (España)

Arquitecto
Juan Carlos Salas

Arquitecta colaboradora
Laura Carlosena

Arquitecto técnico
Javier Muñoz

Ingeniería de instalaciones
Singemed

Ingeniero de estructuras
Fernando Calvés

Promotor
Gobierno de Aragón

Superficie
918 m2

La edificación de ampliación del CEIP del Santo Cristo de Santiago se configura como un único edificio, totalmente independiente del edificio pre-existente de Educación Primaria, pegado al límite norte y oeste de la parcela. Dentro de él se dividen y separan físicamente los espacios reservados a educación infantil y administración por un lado, y por otro los espacios de comedor y zonas de servicio. Todos ellos en planta baja y sin barreras arquitectónicas, dejando en cubierta únicamente parte de las instalaciones.

La prioridad para definir los espacios corresponde a la orientación de las aulas polivalentes, se ubican en el extremo oeste de la parcela buscando el asoleamiento del sureste por los patios de recreo, más favorable a la iluminación durante las horas lectivas y de mejor comportamiento térmico en los meses de calor. La configuración de las aulas agrupa las zonas de distribución interior junto al límite noreste del solar para producir una doble comunicación de cada aula:

1. Por un lado con el pasillo perimetral, para producir una circulación interior que recorra todo el aulario sin necesidad de tener que salir del edificio, sobre todo durante los meses más fríos del invierno.

2. Por otro lado una comunicación directa de cada aula con el patio de recreo, para facilitar entrada y salida de los niños. Tanto en recreos como durante el proceso de entrada y salida al centro.

La materialidad exterior del edificio se integra en el conjunto del centro educativo: las fachadas que lindan con los límites del solar se recubren con materiales de ladrillo y celosía cerámicos de tonos similares a la edificación pre-existente, al igual que las cubiertas de teja cerámica, mientras que el resto de elementos adquieren tonos neutros descriptivos de su naturaleza constructiva. El revestimiento de mortero monocapa es de color blanco, las carpinterías adquieren el color de aluminio anodizado mientras que los voladizos de hormigón presentan su tono natural con textura de encofrado de panel fenólico. Los interiores combinan tonos neutros blancos en paredes y techos combinados con otros de colores en los azulejos cerámicos de amarillo vidriado y los pavimentos vinílicos verdes.

La edificación de ampliación del CEIP del Santo Cristo de Santiago se configura como un único edificio, totalmente independiente del edificio pre-existente de Educación Primaria, pegado al límite norte y oeste de la parcela. Dentro de él se dividen y separan físicamente los espacios reservados a educación infantil y administración por un lado, y por otro los espacios de comedor y zonas de servicio. Todos ellos en planta baja y sin barreras arquitectónicas, dejando en cubierta únicamente parte de las instalaciones.

La prioridad para definir los espacios corresponde a la orientación de las aulas polivalentes, se ubican en el extremo oeste de la parcela buscando el asoleamiento del sureste por los patios de recreo, más favorable a la iluminación durante las horas lectivas y de mejor comportamiento térmico en los meses de calor. La configuración de las aulas agrupa las zonas de distribución interior junto al límite noreste del solar para producir una doble comunicación de cada aula:

1. Por un lado con el pasillo perimetral, para producir una circulación interior que recorra todo el aulario sin necesidad de tener que salir del edificio, sobre todo durante los meses más fríos del invierno.

2. Por otro lado una comunicación directa de cada aula con el patio de recreo, para facilitar entrada y salida de los niños. Tanto en recreos como durante el proceso de entrada y salida al centro.

La materialidad exterior del edificio se integra en el conjunto del centro educativo: las fachadas que lindan con los límites del solar se recubren con materiales de ladrillo y celosía cerámicos de tonos similares a la edificación pre-existente, al igual que las cubiertas de teja cerámica, mientras que el resto de elementos adquieren tonos neutros descriptivos de su naturaleza constructiva. El revestimiento de mortero monocapa es de color blanco, las carpinterías adquieren el color de aluminio anodizado mientras que los voladizos de hormigón presentan su tono natural con textura de encofrado de panel fenólico. Los interiores combinan tonos neutros blancos en paredes y techos combinados con otros de colores en los azulejos cerámicos de amarillo vidriado y los pavimentos vinílicos verdes.